lunes, 22 de enero de 2007
Confesión verdadera del autor



Lo admito. Nunca quise publicar este libro o presentarlo a una amplia audiencia. Tenía miedo.



Escribí este libro para una persona: mi hermana. Bonnie tenía tres hijos, estaba desempleada y recibía asistencia social. Me dolía verla sufrir. Yo sabía que su vida podía ser diferente si ella conociese el proceso de cinco pasos para crear todo lo que ella quisiese. Escribí este material para ella solamente, en 1997. Ella ya no recibe asistencia social y está de lo mejor. Todavía no es rica, pero creo que le he mostrado una manera nueva de vivir la vida.



Nunca quise hacer público este libro porque tenía miedo de cómo me percibiría el mundo. He escrito diez libros, hasta ahora, para conocidas y conservadoras organizaciones como la Asociación Americana de Mercadotecnia y la Asociación Americana de Administración. Además tengo un programa grabado con Nightingale-Conant. Pensé que si le decía al mundo acerca de mi interés en espiritualidad, la gente se mofaría de mí, los clientes me despedirían, y estas organizaciones me rechazarían. Así que me fui a la segura y guardé este libro en secreto.



Pero en junio de 1999 sentí un impulso interno de darle una copia de este manuscrito a Bob Proctor, al comienzo de uno de sus seminarios sobre la “Ciencia de obtener riquezas” [Science of Getting Rich]. Bob lo leyó y le encantó. Y luego hizo algo escandaloso.



Había 250 personas en ese seminario en Denver. Bob leyó ante la audiencia todos los títulos de mis libros, y luego me presentó ante los concurrentes. Me puse de pie y la gente aplaudió. Me trataron como una celebridad y me encantó recibir la atención.



Pero luego Bob le dijo a todos acerca de mi libro nuevo, mi libro inédito, este libro. Yo estaba sorprendido. No estaba preparado para esto. Contuve la respiración. Luego Bob les dijo el título: Mercadotecnia espiritual.



Había tal silencio entre los presentes que sentí escalofríos. La gente no sólo reaccionó positivamente al libro, todo mundo lo quería, y ya. Cuando menos cincuenta personas vinieron a mí y dijeron que querían comprar el libro. Bob Proctor luego dijo que quería grabarlo. Y el representante de una casa editorial en el seminario dijo que quería publicarlo, ¡sin haberlo visto!



Mis preocupaciones acerca de publicar este libro se esfumaron. Pude ver que era el momento perfecto para presentar estas ideas, y vi que yo estaría a salvo al hacerlo. Así que aquí me tienen.



Al igual que con la mayoría de las cosas en la vida, hay muy poco que temer, y las riquezas y la gloria le esperan a la vuelta de la esquina. Lo único que tiene que hacer es ir adelante y hacer las cosas que su interior le está codeando que haga.



Bob Proctor me codeó frente a 250 personas.



Y el resultado es este libro.



Que lo disfrute--¡y que tenga una larga vida en prosperidad!



Joe Vitale

Austin





Cómo realicé Mercadotecnia espiritual



“¿A qué se dedica?” pregunté.

Estaba en fila con 700 personas en un hotel en Seattle esperando pasar un día escuchando a un escritor y maestro espiritual.



“Trabajo con la energía,” dijo la señora junto a mí. “Es difícil de explicar. Es diferente con cada persona.”

“¿Tiene una tarjeta de presentación?”

“No,” respondió, un poco avergonzada.



Yo estaba escandalizado.



“Permítame hacerle una pregunta,” comencé. “Hay más de 700 clientes potenciales aquí. ¿Por qué no tiene por lo menos tarjetas de presentación?”



Una señora que estaba junto a ella sonrió y le dijo: “Te acaba de tocar un ángel.”



No soy un ángel. Pero me preguntaba por qué esta señora de negocios estaba desperdiciando una grandiosa oportunidad de mercado. Al conversar con otras personas de las 700 presentes en este evento, me di cuenta de que todas estas personas eran microempresarios. Y todas necesitaban ayuda para promover sus servicios.



Fue ahí cuando caí en cuenta de que podía escribir un manual conciso sobre mercadotecnia basada en la espiritualidad. Nadie más parecía estar mejor calificado. Soy el autor de la Guía total de anuncios para pequeños comercios [AMA Complete Guide to Small Business Advertising] de la Asociación Americana de Mercadotecnia, y tengo más de quince años de experiencia en metafísica y espiritualidad. He entrevistado a muchos portavoces de la nueva era y algunos de ellos han sido mis clientes. Además, ya había creado y probado un proceso secreto de cinco pasos para manifestar todo lo que uno quiera. Parecía ser la mejor voz para un libro sobre mercadotecnia con espíritu.



También sabía que esas 700 personas en el seminario representaban un grupo aún más grande de gente que necesita ayuda con sus negocios. Además, sabía que ellos estaban haciendo algo dentro de sí mismos que estaba creando sus resultados externos. Es decir, su estado de ser interno estaba creando su clientela, o su falta de clientela.



Sencillamente, la señora que no tenía una tarjeta de presentación tenía una inseguridad interna sobre su negocio que se manifestaba en su vida mediante su falta de tarjetas de presentación. Y si tomamos esta lógica un paso más adelante en la dirección en que le quiero guiar más adelante en este libro, si esa señora estuviese verdaderamente clara acerca de su negocio, ni siquiera necesitaría tarjetas de presentación. La clientela simplemente vendría a ella. Su espíritu interno haría su promoción.



Esto es lo que revelará este libro. He aprendido que somos seres humanos, no hacedores humanos. Cuando usted alcanza un estado de ser interno claro sobre el servicio que presta al mundo, el mundo viene a usted. Como dijo una persona famosa, “Ahora los ángeles dan mi tarjeta de presentación”. ¿Confundido? No hay problema. Mandy Evans, terapeuta, escritora y una gran amiga mía, dice que la confusión es ese maravilloso estado mental que está justo antes de la claridad.



Quizás el relato siguiente le dará un vistazo de lo que digo y creará el marco de lo que sigue:



Una vez leí un viejo y agradable libro de 1920 titulado Las bases de la prosperidad [Fundamentals of Prosperity] por Roger Babson. Él concluyó su libro preguntándole al presidente de la República Argentina por qué Sudamérica, con todos sus recursos y maravillas naturales, estaba tan atrás de Norteamérica en cuanto al progreso y el mercado. El presidente respondió:



“He llegado a esta conclusión. Sudamérica fue poblada por los españoles que vinieron a Sudamérica en busca de oro, pero Norteamérica fue poblada por los Peregrinos, que fueron allí en busca de Dios.”



¿Dónde está su enfoque? ¿En dinero o en espíritu?



En este libro intento ofrecer una nueva manera en que usted puede crecer su negocio fácil y naturalmente. Ésta está basada en técnicas de mercadeo comprobadas y principios espirituales eternos. Revelará cómo es que su estado de ser interno atrae y crea sus resultados externos—y lo que debe hacer al respecto a fin de que pueda tener, hacer o ser todo lo que desee su corazón.



¿Funcionan las técnicas? La muestra estará en el botón. Pruébelas y verá. Yo puedo contarle los éxitos que he tenido—y lo hago en este libro—pero nada le convencerá más que su uso de estas simples ideas y ver sus propios sorprendentes resultados. Yo podría decirle que este método le ayudará a manifestar cualquier cosa que usted quiera. Usted leerá acerca de personas que crearon coches y hogares, se curaron de cáncer y crearon relaciones nuevas. Pero me estoy concentrando en los negocios porque parece haber una gran escasez de espiritualidad en los negocios. Y voy a dejar que usted descubra la magia de la promoción con espíritu porque nada será más potente que su propia experiencia de primera mano.



Acérquese una silla. Póngase cómodo. Respire hondo y relájese. Hablemos de cómo puede crecer su negocio—y lograr cualquier cosa que usted desee—mediante el poder mágico de “Mercadotecnia espiritual”.



“Vivir con riesgos es saltar al precipicio y construir sus alas mientras va en caída.”



Ray Bradbury





Puede ser de otra manera...



Antes de ser especialista de mercadotecnia y escritor, fui periodista del mundo interior por más de diez años, y escribí para varias revistas a la vanguardia. Como resultado, he visto milagros con mis propios ojos. Por ejemplo:



* Entrevisté a Meir Schneider, un hombre que fue diagnosticado ciego. Recibió un certificado que decía que sufría de ceguera incurable, y hoy ve, lee, escribe, conduce un auto—y también ha ayudado a cientos de personas a recuperar su vista.



* Pasé tiempo con Barry y Suzi Kaufman en su Instituto Opción [Option Institute] y vi y supe de milagros allí. Su propio hijo nació autista. Les dijeron que se resignaran. Pero no lo hicieron. Laboraron con su hijo, lo amaron, lo cuidaron, lo aceptaron... y lo curaron. Hoy él vive una vida de adulto sobre promedio, feliz y exitosa.



* He estado en docenas de talleres donde he visto gente que ha cicatrizado relaciones con sus amantes, sus cónyuges, sus hijos. He entrevistado a gurús y a mentores, he hablado con gente que ha disuelto problemas “incurables”, y he experimentado milagros personalmente en mi propia vida. He llegado a creer que nada—¡pero nada!—es imposible.



Recientemente he estado trabajando con Douglas Norment, un hombre llamado “curandero de curanderos” porque su trayectoria de ayudar a sanar gente es tan impresionante que los médicos le están enviando sus propios pacientes. He visto a Douglas recibir gente con problemas de toda clase --de dinero, de espalda, de cáncer--y ayudarlos a ser curados, a menudo en una sola sesión.



Yo he probado esto por mí mismo. La mayor parte de mi vida he batallado con el dinero. Cuando viví en Dallas hace unos veinte años, estaba en la calle y hambriento. Robaba para comer. Y cuando me mudé a Houston, era una pesadilla frustrante conseguir $200 al mes para vivir en una pocilga. Era un infierno. Aun así lo viví por quince años. ¡AÑOS!



Luego, después de unas sesiones con Douglas, de alguna manera abandoné mis antiguas creencias sobre el dinero, instalé creencias nuevas, y ahora mis finanzas son tan radicalmente diferentes que a menudo me anonada que tengo tanto: coches nuevos, casa nueva, viajes por el mundo, más clientes de los que puedo atender, y una reserva constante de dinero que me mantiene a flote en todo momento. Pago cada cuenta y deuda que me llega, cuando llega, y nunca tengo escasez.



¿Qué pasó? ¿Cómo puede Meir curar a los ciegos? ¿Los Kaufman sanar el autismo? ¿Douglas ayudar a gente con un sinfín de problemas? ¿Yo tener dinero cuando por casi una década no tenía casi nada?



Comienza con la consciencia de que “Puede ser de otra manera”. Es lo que quiero que entienda en este mismo momento. Que no importa lo que esté sucediendo en su vida, no importa lo que piense que va a pasar, puede ser de otra manera. La dirección en que aparentemente se dirige puede ser cambiada. Nada es inalterable.



De hecho, como verá por sí mismo, todo en la vida parece ser plástico. Puede moldearlo para hacer lo que usted quiere y donde quiere ir. Incluso en este mismo momento, mientras lee estas palabras, puede comenzar a explorar posibilidades nuevas: ¿Qué quiere ser, hacer o tener? ¿Sacarse la lotería? ¿Por qué no? ¿Crecer su negocio? ¿Por qué no? ¿Sanar algo? ¿Por qué no?



Un amigo mío me preguntó, “¿Cómo sabes lo que es imposible?”



Le respondí, “¿Cómo sabes lo que no lo es?”



Creo que nuestro planeta es lo que se describió en un episodio de televisión de Viaje a las Estrellas llamado “Permiso en el puerto” [Shore Leave]. Cuando el Capitán Kirk y su equipo bajan a un planeta y lo revisan antes de permitir a la tripulación bajar para tomar un merecido descanso, comienzan a experimentar eventos curiosos. McCoy ve un enorme conejo blanco. Sulu ve un clásico samurai que lo persigue. Kirk ve a una antigua amante y a un excompañero de clases. Después de experimentar las dichas y las penas de estos sucesos, se dan cuenta (gracias al Sr. Espok, por supuesto) que están en un planeta que lee sus pensamientos y crea lo que están pensando.



Yo creo que la tierra es ese planeta. Todo lo que usted fije en su mente con energía y enfoque tiende a crearse en su realidad. Toma un poco más obtener resultados porque constantemente cambiamos de parecer. Imagínese que usted va a un restaurante y pide un consomé de pollo. Pero antes de que se lo traigan cambia su orden a sopa de lentejas. Y antes de que ésta llegue cambia de nuevo su orden a consomé de pollo. Luego se queja y dice, “¡Nunca recibo lo que quiero!”, cuando la verdad es que ¡usted es la razón de la tardanza de su sopa!



Casi todos hacemos esto a diario. Nuestra indecisión hace que la manifestación de lo que queremos sea casi imposible. Con razón usted siente que nunca consigue lo que quiere. Pero, no tiene que ser de esa manera.



Considere lo que Larimer Warner escribió en Nuestra reserva invisible -parte 1 [Our Invisible Supply], en 1907:



“El Espíritu es sustancia que se forma a sí misma según tus demandas, y debe tener un patrón de donde partir. Una bola de masa está tan dispuesta a ser formada en pan de barra como en un panecillo. De igual manera, al Espíritu le da igual lo que demandamos.”



Esta es la base del proceso de cinco pasos que describiré en este libro: Sepa que la vida puede ser diferente para usted, y que la vida misma le apoyará en lo que desee.



He aquí la manera:



“Trate de recordar que la imagen que usted piensa, siente y ve se refleja en la Mente Universal, y por la ley natural de acción recíproca debe regresar a usted de manera espiritual o física.”



Su poder invisible por Genevieve Behrend, 1921

[Your Invisible Power]





Paso Uno: Sepa lo que no quiere



¿Es necesario que explique esto?



La mayoría de la gente con la que hablo a diario sabe lo que no quiere. “No quiero este dolor de espalda.” “No quiero esta jaqueca.” “No quiero estas cuentas.” “No quiero batallar en mi negocio.” Usted ya conoce la letanía. Usted mismo tiene una.



Desgraciadamente, la mayoría de nosotros dejamos la cosa ahí. La naturaleza de nuestras conversaciones, nuestros boletines de noticias, nuestros programas de radio y televisión, y los programas de radio hablada se enfocan en la idea de lo que no queremos. Sienta bien quejarse. No nos sentimos tan solos. Nos sentimos escuchados. Nos sentimos aliviados. A veces hasta recibimos respuestas que aminoran nuestros problemas.



Pero casi nunca tomamos este proceso al nivel dos. Rara es la persona que deja de quejarse o pelear lo suficiente para enfocarse en lo contrario de lo que está experimentando. Pero el nivel dos comienza a realizar los milagros y manifestaciones que queremos. Saber lo que no quiere es el trampolín de sus milagros. Saber lo que no quiere es simplemente su realidad actual.



Y la realidad actual puede cambiar.



“El hombre es un imán, y cada línea y punto y detalle de sus experiencias vienen a él por su propia atracción.”



El poder de la vida y cómo utilizarlo, por Elizabeth Towne, 1906

[The Life Power and How to Use it]





Paso Dos: Escoja lo que quisiera tener, hacer o ser



Si usted se da cuenta de que puede tener cualquier cosa, ser cualquier cosa o hacer cualquier cosa, la pregunta es: ¿Qué es lo que quiere?



El secreto es cambiar cada una de sus quejas en algo que SÍ quiere. Comience a enfocarse en dónde quiere ir, no en donde estaba o donde está.



No quiero esta jaqueca pasa a ser “quiero una cabeza despejada”.



No quiero este dolor de espalda pasa a ser “quiero una espalda fuerte”.



“No quiero estas cuentas” pasa a ser “quiero tener dinero más que suficiente para todo lo que desee”.



“No quiero batallar con mi negocio” pasa a ser “quiero que los clientes vengan a mí fácil y naturalmente”.



Es un arte cambiar lo que no se quiere y redactarlo de nuevo en lo se que quiere. Lo único que hago es escribir lo contrario de mi queja. Vuelva la oración 180 grados. Si digo, “estoy harto de que me interrumpan cuando escribo”, lo contrario sería “quiero escribir en un lugar seguro, tranquilo y sin interrupciones”.



Tal vez se pregunte qué tiene que ver todo esto. ¿Por qué escribir estas oraciones si no le ayudarán a pagar las cuentas o a sanar sus problemas ni nada?



Buena pregunta. La respuesta: cambiar el enfoque en lo que sí quiere lo llevará en la dirección de lo que desea.



Verá, al parecer creamos nuestras vidas a partir de nuestras percepciones. Si nos enfocamos en escasez, atraemos más escasez. Si nos enfocamos en las riquezas, atraemos más riquezas. Nuestra percepción es un imán que nos atrae hacia donde queremos ir.



Si no elige conscientemente a dónde quiere ir, irá a donde su subconsciente quiere que vaya. Parafraseando al famoso psicólogo suizo, Carl Jung, “Hasta que no vuelva al subconsciente consciente, éste dirigirá su vida, y usted le llamará destino.”



En ese aspecto, la mayoría de nosotros estamos en piloto automático. Simplemente no nos hemos dado cuenta de que podemos tomar los controles. Saber lo que usted quiere le ayudará a enfilar su vida en la dirección que desea tomar.



Pero hay algo más...



Acabo de almorzar con una encantadora amiga mía. Ella tuvo una sesión con Douglas la semana pasada y todavía brillaba. Sus ojos estaban grandes y con una chispa, llenos de pasión por la vida. Ella me recordó que aunque usted piense que sabe lo que quiere, tal vez tenga que ir más a fondo para descubrir lo que realmente desea.



Ella había ido a ver a Douglas con la intención de crear un exitoso negocio propio. Douglas le preguntó “¿Con qué fin?” Después de evadir la pregunta por un tiempo, ella se dio cuenta de que quería un negocio exitoso “para probar que era una persona respetable”.



Recuerdo que yo solía decir que quería escribir libros que fuesen bestsellers colosales. Douglas me hizo la misma famosa pregunta, “¿Con qué fin?” Al principio me retorcía y daba razones como “lo merezco” o “quiero el dinero” o “mis libros valen lo suficiente para esto”. Pero la razón verdadera, el factor motivador subyacente, era que quería libros bestsellers “para que la gente me amara y me admirara”. Cuando lo dije, sentí un cambio dentro de mí. Sabía que había llegado a mi verdadero objetivo. Mi meta, mi intención, era sentir amor.



Mucha gente vive toda una vida siendo impulsados por una necesidad subconsciente y no reconocida. El político puede ser un niño que nunca recibió suficiente atención. La empresaria puede ser una jovencita que no se siente a la par de sus compañeros. El autor de bestsellers tal vez siga intentando demostrar que es inteligente, o digno de ser amado o admirado.



La libertad y el poder vienen de saber lo que uno quiere sin llegar a ser prisionero de lo que quiere.



Pero hay otra razón de saber y expresar su intención. Cuando la declara, comienza a descubrir todas las cosas que impiden su consecución. Tal vez diga que quiere terminar de pagar su casa para estar libre de esos enormes pagos mensuales, pero de repente ahí vienen las objeciones: “No gano lo suficiente como para pagar totalmente mi casa”, o “¡Nadie hace eso!” o “¿Qué van a pensar mis padres?”



Bien sabe a lo que me refiero. Es fácil inventar objeciones. El secreto es disolver esas objeciones hasta tener claridad interior. Cuando la tenga, será mucho más fácil manifestar lo que quiere.



Permítame explicarle...



Una señora acudió a Douglas porque la iban a operar de cáncer el próximo lunes. Ella fue a él un viernes. Ella estaba aterrada por la operación y quería deshacerse de sus temores. Douglas le ayudó a disipar todos sus temores, y dos horas después, cuando se reincorporó en la mesa, ella se sintió sanada. Pero aún así acudió a la operación. El lunes, cuando los doctores la abrieron, no pudieron encontrar ningún rastro de cáncer. Ya no estaba allí.



¿Qué sucedió? Repito, nuestras creencias son potentes. La señora creyó que podía remover las creencias que estaban causando sus temores, y así lo hizo. Pero ella no sabía que sus temores habían causado su cáncer. Cuando ella removió sus temores, el cáncer se fue, pues éste ya no tenía un hogar en su cuerpo. Ella había tomado un control consciente de su vida eligiendo ir a ver a Douglas para eliminar sus creencias negativas. Ella sabía que su vida podía ser de otra manera.



Creamos la realidad por medio de nuestras creencias. No estoy seguro de poder explicarle esto de forma que tenga sentido. Quizás usted se haya dado cuenta de que la gente parece tener problemas recurrentes. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué cada persona tenía el mismo problema? La persona con problemas económicos siempre tiene problemas económicos. La persona con problemas con sus parejas, siempre tiene problemas con sus parejas. Es como si cada persona se especializase en un trastorno.



Las creencias, subconscientes o no, están creando esos eventos. Hasta que las creencias que crean los eventos no sean liberadas, los eventos continuarán sucediendo. Conozco a un señor que ha estado casado siete veces. Todavía no ha acertado. Él continuará casándose y divorciándose hasta que se deshaga de sus creencias subyacentes que causan que sucedan estos eventos. Y mientras continúa casándose y divorciándose, culpará a los demás por sus problemas, tal vez culpará al destino, o a Dios. Pero como usted leyó anteriormente, “Hasta que no vuelva al subconsciente consciente, éste dirigirá su vida, y usted le llamará destino.”



¿Cuáles son sus creencias?



Examine su vida. Lo que tiene es el resultado directo de sus creencias. ¿No es feliz? ¿Tiene deudas? ¿Matrimonio en mal estado? ¿No es exitoso? ¿Mala salud? Sus creencias están creando estas experiencias en su vida. En un sentido muy real, una parte de su ser quiere lo que usted tiene—con todo, incluso los problemas.



Recuerdo que el gurú de motivación personal Tony Robbins comentaba acerca de una señora esquizofrénica que sufría de diabetes cuando estaba con una personalidad y estaba totalmente saludable con otra personalidad. Las creencias forman la personalidad. La señora con diabetes tenía creencias que creaban la diabetes. Es evidente que si usted cambia sus creencias, cambia la situación.



¿Cómo se cambian las creencias? Hay que comenzar seleccionando lo que usted quiere para su vida. En el momento que elija lo que quiere ser, hacer o tener, descubrirá las creencias que impiden su camino. Van a surgir. Y esto es lo que le decía antes, que usted puede cambiar sus quejas para que éstas sean sus metas o intenciones.



Así que, ¿qué es lo que desea?



Use las líneas de abajo para escribir lo que desea ser, hacer o tener. Un estudio de Brian Tracy reveló que las personas que simplemente pusieron sus deseos sobre papel y luego guardaron la lista, descubrieron que un año después el 80% de lo que escribieron se hizo realidad.



¡Escriba lo que desea! (ser, hacer, tener en su vida)



¿Escribió muchas metas?



A veces la gente se siente avara cuando comienza a pedir lo que desea. Sienten que están quitándole a los demás.



La mejor manera de vencer esta creencia restrictiva es asegurarse de que quiera que los demás también prosperen.



Es decir, si quiere una casa nueva, pero no quiere que su vecino tenga una, usted está atorado en el ego y eso es avaricia. Pero si quiere una casa nueva y piensa que todo el mundo debe tener una, entonces está sintonizándose al espíritu creativo y atraerá o será llevado a esa casa nueva.



Ve usted, la verdad es que no hay escasez en el mundo. El universo es mucho más grande que nuestros egos y puede suministrar más de lo que demandamos. Nuestra función consiste simplemente en pedir con sinceridad lo que deseamos. El deseo que usted tiene proviene de su espíritu interior. Honre este espíritu escribiendo lo que realmente desea tener, hacer o ser:



Ahora escriba una meta o intención, algo que de verdad quiera tener, hacer o ser.



El enfoque es poder. Repase ambas listas y vea cuál meta o metas saltan a la vista. ¿Cuál meta o intención tiene mayor energía, o carga, en ella? Una meta debe intimidarle un poquito y emocionarle mucho.



Y recuerde que siempre puede combinar metas. No tiene nada de malo expresar algo así: “Quiero pesar 54 kilos, tener un Corvette nuevecito y cincuenta mil dólares en mi cuenta bancaria, para Navidad.”



En las líneas a continuación, escriba la intención más potente que pueda escribir:



Ahora, este es el paso final:



Escriba su intención como si ya fuese una realidad.



Es decir, “Quiero pesar 54 kilos, tener un Corvette nuevecito y cincuenta mil dólares en mi cuenta bancaria, para esta próxima Navidad” se convierte en “¡Ahora peso 54 kilos, tengo un Corvette nuevecito y tengo cincuenta mil dólares en el banco!”



Haga esto ahora mismo. Simplemente escriba de nuevo su meta en el tiempo presente; imagínese que ya tiene lo que desea:



Ahora puede escribir la meta que escribió arriba en una tarjeta y consérvela en su cartera o su bolso. Al hacerlo, se está recordando subconscientemente de su intención. Luego su propia mente le codeará en la dirección para hacer realidad su meta.



Así que relájese. Acaba de plantar una semilla en su mente. El resto de este libro le dirá cómo regarla, darle sol, sacar las hierbas y dejarla crecer.



¡Prepárese para sus milagros!



“La prosperidad es la capacidad de hacer lo que usted desea hacer en el preciso momento que desea hacerlo.”



Invítese a la vida por Raymond Charles Barker, 1954

[Treat Yourself to Life]
Publicado por Luz_de_Vida @ 12:21  | HOLISTICA
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